Escríbelo como una hoja de rodaje. Cinco partes, siempre en el mismo orden: encuadre, la persona en dos o tres detalles neutros, el look prenda a prenda con el tejido nombrado, la luz y la localización. «Editorial lookbook photograph, full length, of a woman with dark curly hair wearing a boxy oversized ivory linen blazer, wide-leg taupe trousers and flat leather loafers, seamless warm sand backdrop, large softbox front left with a bounce card filling the shadows, 85mm at f/4.» Las palabras del tejido pesan más de lo que parece: el lino, el algodón de canalé, el satén, el bouclé y el nailon acolchado caen y atrapan la luz de forma distinta, y el modelo lo sabe.
Hay dos frases que vale la pena pegar en todo. «Plain unbranded garments with no prints, labels or lettering» impide que el modelo invente logos y eslóganes, cosa que si no hará en cualquier sudadera o zapatilla. Y «natural skin texture, no beauty retouching» mantiene las caras fuera de ese valle inquietante de plástico que delata la IA al instante. Cada imagen de esta página es el primer resultado sin editar del prompt de al lado, generado en BananaBanana; los dos flat lays costaron tres céntimos cada uno.